Tratamiento de la prostatitis en casa: ¿cómo no hacerse daño?

Alerta de spoiler para los que no quieran leer hasta el final pero necesiten una respuesta: ¡puedes hacerlo!

La inflamación de la próstata (o prostatitis) es una de las razones más comunes por las que un hombre acude al urólogo hoy en día. La causa principal de la prostatitis es una infección que ha entrado en el cuerpo (en más casos es oportunista). La infección “se afianza” en la próstata en determinadas condiciones: la capacidad de la infección para provocar la inflamación de la próstata está asociada a un cambio significativo en el estilo de vida – el trabajo sedentario, la falta de actividad motora, el estilo de vida pasivo en general conducen a un deterioro del flujo sanguíneo en los órganos pélvicos, a la congestión, lo que ayuda a que la infección arraigue y se desarrolle. El día de un oficinista medio es así: va en coche al trabajo, donde se sienta frente al ordenador todo el día, y luego corre a casa, donde le esperan el sofá y la televisión. Esto provoca una mala circulación en los órganos pélvicos. Esto, combinado con una infección, conduce a la prostatitis.

La glándula prostática forma parte del sistema reproductor masculino. Produce la secreción, que nutre y protege a los espermatozoides en el esperma, y también es responsable de la eyaculación y de la dilución de los espermatozoides, para asegurar su movilidad, y es uno de los dos principales consumidores de testosterona en el cuerpo.

La disfunción de la próstata puede causar impotencia e infertilidad masculina. Tradicionalmente, se cree que esta enfermedad puede aparecer en un hombre cercano a los 40 años, pero hoy los expertos hablan de ampliar el límite de edad de sus pacientes. Los hombres de entre 25 y 30 años también presentan prostatitis.